Hechizo de piel y destino. ✨
- María Fuensanta Lasso Ruiz

- 1 may
- 1 min de lectura
Hoy no le pido nada al universo,
porque sé que me escucha cuando respiro.
Hoy solo me miro bonito,
me nombro despacio,
y dejo que mi deseo haga su trabajo.
Que lo que me busca me encuentre radiante,
con la risa tibia
y los labios llenos de vida.
Que lo que me sueña
se acerque sin miedo,
atraído por esta forma mía
de encender la estancia sin tocar la luz.
Que mis pasos tengan música,
mi mirada tenga hambre dulce,
mi voz lleve caricias escondidas
y mi silencio sepa prometer.
Que la noche se incline a mi cintura,
que el día se perfume en mi cuello,
que el aire quiera quedarse
cuando paso.
Que llegue lo que me merezca de verdad:
lo intenso sin herida,
lo atrevido con ternura,
lo firme con locura bonita,
lo apasionado con alma.
Que todo lo bueno sienta curiosidad por mí,
que todo lo bello quiera rozarme,
que todo lo sincero reconozca mi fuego.
Porque cuando sonrío de esta manera,
algo en el mundo se desordena para bien.
Y cuando deseo limpio,
la vida aprende mi nombre.
Así me encuentro.
Así me atraigo.
Así sucede. ✨







Comentarios